Hasta 26 países europeos, incluidos Alemania, Italia, Polonia y Suecia, se han comprometido a enviar tropas a Ucrania después de que se alcance un acuerdo de paz en una cumbre en París con Macron, Starmer y Zelenski. Estados Unidos también respalda la iniciativa. La base operativa estará primero en París, luego en Londres. Europa ya ha proporcionado 167 mil millones de euros en ayuda y ha entrenado a 130,000 soldados ucranianos.
El Secretario General de la OTAN dice que la Alianza “no tendrá un papel militar en términos de garantías”, pero esta última participará en discusiones “para evitar dispersar recursos por todas partes”. Rutte asistió a la cumbre de París con el Comandante Supremo Aliado de la OTAN en Europa (SACEUR), el General de la Fuerza Aérea de EE. UU. Alexus G. Grynkewich. “Es su tarea considerar cuáles serán las consecuencias de estas garantías para los ucranianos en los planes de la OTAN”, dijo Rutte. Esto, según fuentes militares, significaría realizar ‘ejercicios de guerra’ que asegurarían que las capacidades y planes militares estuvieran listos para cualquier eventualidad.
La Coalición Voluntaria se estableció a mediados de febrero para centrarse en las garantías de seguridad para Ucrania si aceptaba un alto el fuego con Rusia, porque “la opinión de Washington es que Europa tendría que asumir la mayor parte de la responsabilidad”, dijo ella. Kiev quiere unirse a la OTAN y a la UE como las únicas verdaderas garantías de seguridad, pero también ha pedido a los aliados que proporcionen ayuda a largo plazo a su ejército. En cuanto a Alemania, el Gobierno acordó un aumento anual del 20% de la capacidad de la Defensa Aérea Ucraniana.
Este compromiso fortalece la disuasión contra Rusia, la señal de unidad transatlántica, y presagia un potencial nuevo modelo de presencia militar europea post-conflicto. La sede París-Londres sería una señal de creciente integración operativa de las fuerzas europeas.