La Comisión Europea presentó el miércoles ambiciones de profundizar los vínculos con la India en campos como la defensa, la tecnología y el comercio; a pesar de la frustración por los lazos muy estrechos de Nueva Delhi con Moscú. 

La Unión Europea y la India casi finalizaron las conversaciones de un acuerdo de libre comercio, previamente previstas para cerrarse a finales de año. Las pláticas, reactivadas en 2022, tomaron ritmo libros de la última reelección del presidente de EE.UU., Donald Trump. Por los aranceles de Trump, las dos partes han acelerado los esfuerzos por construir nuevas alianzas. Para Bruselas, eso interesa a México, el mercado sudamericano Mercosur, India e Indonesia. India, en cambio, indaga a la Unión Europea, pero a la vez a China y Rusia. 

India acumuló las compras de petróleo ruso junto con la intervención rusa a Ucrania en 2022. El mes pasado, el primer ministro indio, Narendra Modi, tomó la mano al presidente ruso Vladimir Putin en una cumbre en China y sus tropas adheridos a un ejercicio militar liderado por Rusia se abrió un nuevo campo. El viernes, funcionarios norteamericanos requirieron al G7 y a los EE. UU. que se mantuviesen firmes y solicitasen aranceles a China e India sobre las adquisiciones de petróleo ruso. 

El representante de política exterior de la UE y de la India, Kaja Kallas, expresó a la prensa el miércoles que la UE y la India mantenían áreas de descontento que dificultaba el trabajo cooperativo, pero el bloque no deseaba empujar a la India hacia “la esquina de Rusia”. La EU se preguntó si había que dejar a una segmento vacío para que lo ocupase un nuevo rival. La Comisión indicó en un documento emitido el miércoles, que versa sus ambiciones, que la EU profundizaría sus implicaciones con la India para reducir el ejército ruso y esquivar la sanción de la EU. 

Estima, según el informe, que la EU seguirá dialogando con la India sobre el resguardo de las adquisiciones e impulsará el transporte aéreo, cooperará en la defensa de las cadenas de aporte, trabajará en el transportación de hidrógeno verde, en la descarbonización de la gama pesada y en tareas de investigación y de renovación. También podría celebrar un pacto de contención de la defensa y la protección, como lo mantiene con Japón y Corea del Sur, y co-participar a nivel de países, especialmente en África y el Sur de Asia.

 Tendencias y análisis crítico

Multipolaridad creciente y diversificación de alianzas
Las noticias de cooperación UE-India, ejercicios trilaterales EE.UU.-Japón-Corea del Sur, y Rusia desarrollando infraestructuras propias muestran que los países ya no dependen de bloques fijos, sino que forman alianzas más flexibles y pragmáticas. Esto diluye la idea de bloques rígidos (aunque OTAN, Occidente versus Rusia/China siguen siendo ejes centrales).

Demostraciones de poder y señalización militar
Ejercicios como Zapad-2025 con misiles hipersónicos y aviones bombarderos, el despliegue del sistema Typhon en Japón, y ofensivas terrestres como la de Israel en Gaza son acciones que tienen claro componente de demostración: buscan mostrar capacidad, voluntad de uso, para disuadir y generar costos perceptibles en adversarios, así como también para influir en terceros (alianzas, opinión internacional).

Fragilidad de las fronteras no conflictivas / uso de incursiones y drones
Muchas tensiones no provienen de invasiones convencionales, sino de incursiones aéreas (como drones), provocaciones, ejercicios militares cercanos a fronteras, despliegue de sistemas misilísticos. Esto incrementa riesgos de choque accidental, errores de cálculo, escaladas involuntarias. Las reglas de interacción militar (comunicación, transparencia) se vuelven más críticas.

Tecnología militar, control del espacio, satélites, misiles hipersónicos
Las potencias buscan ventaja tecnológica: sistemas de satélites propios para comunicaciones/internet; misiles hipersónicos (Rusia con Zircon Tsirkon); fortalecimiento de capacidades de defensa antimisil, naval, de vigilancia avanzada. En este sentido, la superioridad tecnológica parece ser uno de los factores que más definirá quién puede proyectar poder lejos, sustentar alianzas, disuadir.

Ambigüedad, legitimación y diplomacia de guerra
Que EE.UU. observe ejercicios de Rusia-Belarús, que la UE intensifique relaciones con India pese a sus vínculos con Rusia, son ejemplos de cómo se usan acciones diplomáticas también para suavizar tensiones o preservar canales, incluso cuando las posiciones estratégicas siguen siendo adversariales. Se intenta evitar un aislamiento total.

Riesgo de escalada local que puede tener repercusiones globales
Conflictos como Israel-Hamas/Gaza, tensiones en fronteras europeas por ejercicios rusos/bielorrusos o incursiones de drones tienen el potencial de afectar cadenas de suministro, provocar sanciones, atraer intervenciones externas, generar crisis humanitarias, desplazamientos migratorios, afectar la opinión internacional y la legitimidad diplomática.

Fuente principal: Reuters

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