El acuerdo incluye un amplio paquete de offsets y marca el inicio del reemplazo definitivo de los IAI Kfir israelíes, tras cuatro décadas de servicio.

El Gobierno colombiano cerró definitivamente las negociaciones con Saab para la adquisición de 17 cazas Gripen E, una operación valuada en 16,5 billones de pesos colombianos (unos USD 4.250 millones). El acuerdo, adelantado por Radio Caracol, pone fin a largos años de indefinición sobre el necesario reemplazo de los IAI Kfir de la FAC, y se convierte en la compra militar más costosa de la historia reciente del país.

Existe la posibilidad de que el anuncio se oficialice, o incluso se firme el contrato, este viernes 14 de noviembre, durante la ceremonia por los 106 años de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) en Cali. Ese será el punto final de un proceso que se extendió por años y que enfrentó idas, vueltas y revisiones políticas en tres administraciones distintas.

Un cierre con 17 aviones

La cifra definitiva —17 unidades— marca un ajuste respecto a lo que se venía comunicando desde septiembre y octubre, cuando tanto el Ministerio de Defensa como Saab mencionaban un paquete de 18 Gripen E/F. No está claro qué motivó la reducción: si fue una decisión presupuestaria de última hora, un reacomodamiento del paquete industrial o un ajuste en la disponibilidad de financiación ofrecida por Suecia. Lo cierto es que el cierre formal publicado por Radio Caracol ya habla de 17 aeronaves.

Pagos desde 2026 y entregas entre 2027 y 2032

El esquema financiero comenzará en 2026, con un primer pago de 100 mil millones de pesos (unos USD 26 millones). Las entregas están previstas entre 2027 y 2032, un calendario similar al que Saab mantiene con Brasil y alineado con la disponibilidad industrial del Gripen E.

Este marco temporal implica que los Kfir seguirán operando entre dos y tres años más, obligando a la FAC a sostener una plataforma que ha llegado al límite de su vida útil y cuyo costo por hora de vuelo se ha vuelto cada vez mas oneroso.

Qué capacidades incorpora Colombia con el Gripen

El salto tecnológico es evidente. El Gripen E/F integra radar AESA, IRST, arquitectura de guerra electrónica de última generación y compatibilidad con misiles Meteor, IRIS-T, AMRAAM y armamento aire-superficie avanzado. Su capacidad para operar desde pistas cortas —un punto crucial en la geografía colombiana— lo coloca por encima de la mayoría de sus competidores en movilidad táctica.

También es una plataforma pensada para operar en entornos dispersos: mantenimiento reducido, ciclos de revisión más cortos y una filosofía logística que apunta asostener el avión incluso en bases improvisadas. Para un país con multiplicidad de teatros y amenazas, no es un detalle menor.

El componente offset

El contrato no es solo por aviones. Saab ofreció un paquete de offsets que terminó siendo determinante para su elección frente a alternativas como el F-16 Block 70 y el Rafale. El programa incluye desarrollo industrial, proyectos sociales y cooperación tecnológica en varias áreas del Estado: desde energía solar y agua potable hasta salud pública e industria aeroespacial.

La FAC también ha mantenido un diálogo estrecho con la Fuerza Aérea Brasileña para replicar experiencias del F-39 Gripen, lo que abre la puerta —aún no confirmada— a una eventual participación de Embraer en la integración de componentes o asistencia técnica.

Implicancias regionales

La entrada de Colombia al ecosistema Gripen convierte al caza sueco en uno de los modelos con mayor proyección en Sudamérica. Si Perú finalmente se define por el Gripen en su propio proceso —donde compite contra el F-16 y el Rafale— Saab quedaría con una presencia dominante en la región, con todo lo que eso implica en logística, entrenamiento, interoperabilidad e incluso negociaciones futuras de armamento.

Fuente principal: Aviación Online

Foto: Wikipedia

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