Alemania inauguró hoy los primeros componentes operativos del sistema de defensa antimisiles Arrow 3, adquirido a Israel como parte de su esfuerzo por reforzar la defensa aérea de largo alcance frente a amenazas como misiles balísticos rusos.El sistema, desplegado inicialmente en la base aérea de Holzdorf, se integra en la arquitectura de defensa aérea y antimisil que Alemania impulsa a nivel europeo tras la invasión de Ucrania, y se suma a capas de corto y medio alcance como Patriot e IRIS-T.
La apuesta por Arrow 3 ilustra cómo la experiencia israelí frente a cohetes y misiles de diversas procedencias se ha convertido en un producto estratégico de exportación. Durante la guerra 2023-2025, el sistema habría mostrado un desempeño suficientemente convincente como para despertar el interés de otros países, lo que refuerza el eje industrial y tecnológico entre Israel y partes de Europa. A la vez, marca un punto de inflexión en la manera europea de concebir la defensa: ya no se trata solo de proteger bases y ciudades, sino de anclar la disuasión frente a adversarios con arsenales de misiles cada vez más numerosos y precisos.
Desde la perspectiva de Chile, la consolidación de una “cúpula” antimisiles en Europa tiene varias derivadas. Por un lado, tensiona la cadena de suministro de sistemas de defensa aérea de alta gama, lo que puede encarecer y alargar los plazos de entrega para países fuera de la OTAN interesados en capacidades similares. Por otro, refuerza la lógica de defensa multicapa que también se discute en Chile para proteger infraestructura crítica, centros de población y medios estratégicos ante posibles amenazas aéreas y de misiles de distinto calibre.
En los próximos meses cabe esperar más adhesiones al proyecto de “Escudo Celeste” europeo, mayor interoperabilidad entre sensores y sistemas de mando y control, y una presión creciente para que los países de la UE no solo gasten más, sino que lo hagan coordinadamente. Si esta tendencia se solidifica, la demanda global por sistemas antimisiles avanzados marcará buena parte de la agenda de la industria de defensa en la próxima década.