Taiwán ha denunciado el despliegue de un número inusualmente alto de buques de guerra chinos en operaciones que se extienden desde el mar Amarillo hasta el mar de China Meridional, configurando un arco naval que cruza varios puntos de fricción regional.
Según Taipéi, los buques de la Armada del EPL están realizando “operaciones militares” en una franja marítima de cientos de kilómetros, en un contexto en que China combina presión militar, coerción económica y herramientas cibernéticas para desgastar la voluntad de la isla y probar la cohesión de la red de alianzas liderada por Estados Unidos. El despliegue se suma a ejercicios aéreos y a la creciente presencia de guardacostas y milicias marítimas en aguas disputadas, elevando el riesgo de incidentes con fuerzas de Japón, Filipinas y EE. UU.
En paralelo, países aliados han intensificado sus propias maniobras: Australia está probando la integración de sistemas de lanzacohetes HIMARS a bordo de buques anfibios clase Canberra para dotar a sus fuerzas de proyección anfibia de capacidad de ataque de largo alcance contra objetivos terrestres, un paso concreto hacia una arquitectura de “fuegos distribuidos” en el Indo-Pacífico. Esta combinación de presión china y respuesta aliada consolida la región como el epicentro de la competencia estratégica global.
Para Chile, el mensaje de Indo-Pacífico ya no es abstracto. El principal eje de su comercio exterior –desde materias primas hasta alimentos– depende de rutas marítimas que atraviesan estos mismos espacios de tensión. Un mar más densamente militarizado, con mayor riesgo de bloqueos o incidentes, obliga a Santiago a fortalecer su propia conciencia situacional marítima, su participación en foros navales del Pacífico y su capacidad de planificar contingencias logísticas para exportaciones críticas como fruta, minerales o productos forestales. Que la principal “línea de vida” comercial del país se convierta en primera línea de competencia entre grandes potencias es un factor que debe ingresar de lleno en la planificación de defensa y en la política exterior.