Desde el 16 de enero de 2026 y por 60 días, la FAA ( Federal Aviation Administration ) emitió NOTAMs de precaución por actividad militar e interferencia GNSS en regiones de información de vuelo vinculadas a México, Centroamérica, Panamá, Colombia, Ecuador y el Pacífico oriental. Este anuncio cobra relevancia en tanto anticipa un entorno operativo más riesgoso para la aviación y, por extensión, para logística, seguros y planificación de rutas, entre otros factores.
El componente crítico es la degradación de navegación satelital (jamming/spoofing) combinada con presencia militar potencialmente no coordinada con tráfico civil. En términos de seguridad regional, es una señal indirecta de escalamiento: más patrullaje, interdicción o acciones cinéticas en zonas marítimas y aéreas, elevando el riesgo de incidentes y fricciones entre actores. Este tipo de alertas no prohíbe volar, pero modifica el cálculo de riesgo: combustible, alternativos, briefing, y costos.
Aunque Chile no es el centro del aviso, sí puede verse afectado por efectos de segunda vuelta: como la reconfiguración de rutas y cargas entre hubs regionales, aumento en la presión sobre el control de navegación e infraestructura (redundancias GNSS, procedimientos) y con este escenario, adquiere mayor relevancia el aumento de capacidades de monitoreo marítimo-aéreo en el Pacífico, donde Chile tiene intereses por tráfico y seguridad del dominio marítimo.
Se debería dar un estrecho seguimiento de NOTAMs y ver de manera temprana cualquier lectura o señale de escalamiento operativo. Además se puede instalar con este hecho una normalización de interferencia GNSS como “ruido de fondo” regional.
Nota: Una interferencia GNSS es cualquier acción —intencional o accidental— que degrada, distorsiona o inutiliza las señales de los sistemas globales de navegación por satélite.