La semana que concluye confirmó la profundización de un escenario internacional marcado por conflictos simultáneos de alta intensidad, competencia estratégica entre potencias y una creciente interdependencia entre seguridad, defensa, tecnología y resiliencia económica. Mientras la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán mantiene a Medio Oriente en una fase de alta inestabilidad desde febrero de 2026, el frente ucraniano continúa registrando actividad bélica intensa con uso masivo de drones y misiles de largo alcance. En el Indo-Pacífico, la presión de Pekín sobre Taiwán y las maniobras navales de Washington consolidan una dinámica de disuasión mutua cargada de incertidumbre. América Latina, por su parte, enfrenta una semana marcada por operaciones contra el crimen organizado transnacional, el abatimiento del líder del Tren de Aragua en Venezuela y la consolidación de agendas de defensa bajo nuevos gobiernos, con Chile y Argentina en primer plano.

América Latina y Chile

En Argentina, la semana estuvo marcada por el desarrollo del ejercicio combinado Daga Atlántica, una dinámica conjunta realizada en Córdoba con la presencia del ministro de Defensa Carlos Alberto Presti. La actividad refuerza el enfoque del gobierno de Javier Milei en recuperar capacidades operativas reales de las Fuerzas Armadas, en el marco del Plan de Adecuación y Reequipamiento Militar que se mantiene como eje de la política de defensa. Las proyecciones de inversión para el período 2026–2028 incluyen la adquisición de 72 sistemas de artillería autopropulsada y la evaluación para adquirir tres submarinos. 

En materia de seguridad, la agenda argentina continúa equilibrando las demandas del control fronterizo con la cooperación regional frente al crimen transnacional. La convergencia entre misiones de defensa exterior y tareas de seguridad interior sigue siendo uno de los debates más sensibles del entorno institucional, especialmente en lo relativo al narcotráfico, la minería ilegal y el tráfico de personas en zonas de frontera. Argentina participó además en reuniones de alto nivel con ministros de Bolivia, Perú y Ecuador para coordinar una hoja de ruta común frente a la delincuencia transnacional, con énfasis en las ramificaciones regionales del Tren de Aragua.

La principal noticia proveniente de Ecuador esta semana fue la confirmación de que las operaciones militares de las Fuerzas Armadas acumulan desde enero un impacto estimado de 12.000 millones de dólares en daños al crimen organizado, con cerca de 200.000 operaciones ejecutadas en tierra, mar y aire. En ese período se decomisaron más de 23 toneladas de sustancias controladas, se destruyeron 1.348 piques de minería ilegal y se neutralizaron 186 dragas, consolidando una de las campañas de presión más sostenidas que ha emprendido el Estado ecuatoriano en su historia reciente.

Las operaciones se concentraron principalmente en zonas fronterizas con Colombia y en áreas protegidas de la Amazonía, donde el Estado busca recuperar el control territorial frente a organizaciones armadas vinculadas al narcotráfico y la minería ilegal transnacional. La seguridad fronteriza continúa siendo una prioridad estratégica de la administración del presidente Daniel Noboa, en un contexto donde el efecto de derrame de la violencia proveniente de estructuras criminales que operan entre Ecuador, Colombia y Perú no cede. El informe del ACLED advierte que 2026 podría convertirse en uno de los años más críticos para Ecuador en términos de violencia, dado que el país registra la tasa de homicidios más alta de América Latina por tercer año consecutivo.

En Colombia, la semana estuvo marcada por los desafíos estructurales que enfrentan las fuerzas de seguridad frente a redes criminales transnacionales altamente adaptables que operan en múltiples economías ilícitas, incluyendo minería ilegal, contrabando, tráfico de personas y narcotráfico. Los organismos regionales de análisis advierten que las organizaciones criminales colombianas han incrementado su capacidad de penetración en países vecinos, profundizando su presencia en corredores estratégicos que conectan el Pacífico con el Atlántico. La convergencia entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y estructuras disidentes de las FARC-EP continúa generando zonas de alto riesgo en departamentos fronterizos, con impactos directos sobre las poblaciones civiles y la institucionalidad local.

El acontecimiento de mayor impacto regional de la semana fue el abatimiento, el 12 de junio, de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias “Niño Guerrero”, máximo líder del Tren de Aragua, en una operación conjunta entre el Comando Sur de las Fuerzas Armadas estadounidenses y el gobierno venezolano en el estado Bolívar. El presidente Donald Trump anunció personalmente la operación, calificándola de “ataque rápido y letal”, mientras que Venezuela confirmó la coordinación con Washington. La muerte del líder del grupo —que opera actualmente en más de doce países de América Latina y en Estados Unidos— representa el golpe más significativo que ha recibido esta organización criminal desde su expansión transnacional, aunque analistas advierten que su estructura descentralizada podría permitir una fragmentación y reconfiguración operativa en el corto plazo.

En Chile, la semana estuvo marcada por la consolidación de la agenda de seguridad y defensa del gobierno del presidente José Antonio Kast, quien en su Cuenta Pública del 1 de junio fijó el control del crimen organizado, el narcotráfico, la migración irregular y la protección de la infraestructura crítica como ejes estratégicos del período. En el ámbito militar, el Ejército exhibió al Presidente las nuevas capacidades incorporadas en los subsistemas Leopard 2A4, Marder 1A3 y M109CL como parte del Proyecto Proaco (Proyecto de Actualización de Capacidades Acorazadas), orientado a extender la vida operativa y elevar el estándar técnico de estos equipos. Se confirmó además que el 18 de junio se realizará en el astillero Asmar de Talcahuano la botadura del buque multipropósito LSD Magallanes, en el marco del Plan Nacional de Construcción Naval Continua.

En el plano legislativo e institucional, el Ministerio de Defensa informó que el presupuesto de la cartera no fue afectado por el primer ajuste fiscal del gobierno, lo que garantiza la continuidad de los planes de modernización de las tres ramas de las Fuerzas Armadas. Chile refuerza además su participación en instancias de cooperación contra el crimen transnacional, comprometiendo su adhesión a los marcos de INTERPOL y los acuerdos bilaterales de inteligencia y coordinación policial, en un contexto donde la presencia del Tren de Aragua en el territorio nacional sigue siendo monitoreada con prioridad por las agencias de seguridad del Estado. La industria de defensa también recibió señales de respaldo, con el gobierno anunciando el fortalecimiento de empresas estratégicas para proyectar a las Fuerzas Armadas con capacidades sostenidas hacia 2030.

La Comisión de Defensa de la Cámara de Diputados sesionará este martes 16 de junio con el objeto de revisar el eventual impacto que tendría en el sector Defensa la reducción presupuestaria de carácter general anunciada para la Administración del Estado, los antecedentes y fundamentos que la sustentan y la situación presupuestaria del Ministerio de Defensa. Con el objeto que entregue antecedentes sobre el estado de avance de la construcción de la zanja en la frontera norte del país, el despliegue de personal destinado a dicha labor, la participación de efectivos de Defensa y la utilización de los recursos asociados a esta iniciativa. Y abordar materias relacionadas con la situación de las y los funcionarios de dicha institución, particularmente aquellas vinculadas a las políticas de destinaciones y al desarrollo de la carrera funcionaria.

Están invitados a exponer el Director de Presupuestos, señor José Pablo Gómez, el Ministro de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones, señor Louis de Grange,  la ANEF  junto a la Asociación Nacional de Funcionarios de la Dirección General de Aeronáutica Civil, DGAC.

En tanto, la Comisión de Defensa del Senado sesionará este lunes 15 de junio en el Regimiento Granaderos, para considerar materias propias de competencia de la instancia legislativa.

Y el martes 16 de junio sesionará la Comisión de Defensa para recibir al señor Jarno Limnell, integrante de la Comisión de Defensa del Parlamento de Finlandia y posteriormente analizar el Boletín N°15346-12 para continuar el estudio del proyecto de ley, en primer trámite constitucional, que modifica el Decreto Ley N° 1939, de 1977, sobre normas de adquisición, administración y disposición de bienes del Estado, con el objeto de que se informe sobre la situación de los bienes destinados que se indican. A este punto ha sido invitado el Ministro de Defensa Nacional.

OTAN y Ucrania

La guerra en Ucrania entró esta semana en su día 1.570 de invasión rusa a gran escala con una actividad bélica de alta intensidad en ambos frentes. El 3 de junio, Rusia lanzó un ataque masivo utilizando más de 73 misiles y 656 drones en una ofensiva que golpeó infraestructura energética y zonas residenciales en múltiples oblasts ucranianos, con la defensa aérea ucraniana derribando o neutralizando la mayoría de los proyectiles. En respuesta, Ucrania intensificó sus ataques profundos dentro del territorio ruso, incluyendo operaciones con drones de nueva generación —con alcance de hasta 160 kilómetros— contra depósitos de municiones y centros logísticos en regiones próximas al frente, llegando incluso a atacar San Petersburgo, la segunda ciudad más poblada de Rusia.

En el plano territorial, el presidente Zelenski informó que Ucrania ha recuperado 596 kilómetros cuadrados de territorio en lo que va de 2026, con los drones terrestres como factor determinante para compensar las bajas de infantería y ampliar la zona de negación de acceso a lo largo del frente. El secretario de Defensa estadounidense Pete Hegseth reafirmó el compromiso de Washington con el apoyo a Kiev, aunque subrayó que el objetivo estratégico apunta a que Ucrania pueda sostenerse de forma autónoma. Los líderes europeos aceleran sus propios planes de rearme con vistas a 2029, reconociendo explícitamente que la dependencia del paraguas de seguridad norteamericano ya no puede considerarse garantizada en los términos históricos de la Alianza Atlántica.

Indo-Pacífico

En el Indo-Pacífico, la semana confirmó la profundización de la dinámica de disuasión y contención entre Estados Unidos y sus aliados frente a China. Un informe del Capitolio publicado esta semana situó la defensa de Taiwán como el punto más crítico de la rivalidad estratégica sino-estadounidense, señalando que la combinación de presión militar, coerción económica y competencia tecnológica convierte al Estrecho de Taiwán en el mayor foco de riesgo de conflicto abierto a nivel global. El Parlamento taiwanés había aprobado en mayo un presupuesto extraordinario de 24.800 millones de dólares para la adquisición de armamento estadounidense durante los próximos ocho años, en la mayor inversión en capacidades defensivas de la historia reciente de la isla.

Los ejercicios militares conjuntos Southern Jackaroo entre Estados Unidos, Japón y Australia continuaron desarrollándose en el marco de una estrategia de interoperabilidad diseñada para fortalecer la disuasión en el Pacífico occidental. El portaaviones USS George Washington opera desde Yokosuka en un contexto de incremento de la actividad naval china, mientras el Mando Indo-Pacífico mantiene su nivel de alerta en grado Charlie. Xi Jinping advirtió a Trump que Taiwán es una “línea roja” cuyo cruce podría desencadenar un conflicto directo, en una señal que los analistas interpretan como parte de la gestión del umbral de escalada en un período de máxima sensibilidad estratégica para ambas potencias.

Medio Oriente

En Medio Oriente, la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciada el 28 de febrero de 2026, continuó esta semana con operaciones destinadas a degradar la capacidad militar residual iraní y consolidar el control de zonas de influencia en el Levante. El conflicto, que resultó en la muerte del líder supremo Alí Jamenei y de altos mandos de las Fuerzas Armadas iraníes, ha redefinido el mapa de alianzas y amenazas en la región, generando consecuencias directas sobre el Líbano, Gaza, el Estrecho de Ormuz y los flujos energéticos globales. Israel mantiene operaciones terrestres en el sur del Líbano frente a Hezbollah, mientras los ataques de los hutíes desde Yemen continúan perturbando el tráfico marítimo en el Mar Rojo y afectando cadenas de suministro globales.

El impacto del conflicto sobre los mercados energéticos sigue siendo uno de los vectores de mayor preocupación para los países consumidores y para la estabilidad de la OPEP+. La posibilidad de un cierre del Estrecho de Ormuz —por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial— constituye uno de los escenarios de mayor riesgo sistémico que monitorean tanto los gobiernos occidentales como las organizaciones internacionales de seguridad energética. Las vulnerabilidades en la infraestructura crítica del Golfo Pérsico, combinadas con la incertidumbre sobre la sucesión política en Irán, configuran un entorno de alta volatilidad sin precedentes en las últimas décadas y con capacidad real de alterar el orden energético global.

Ciberseguridad

El panorama global de ciberseguridad atraviesa un punto de inflexión marcado por la militarización de la inteligencia artificial y el auge sostenido del ransomware como herramienta de presión geopolítica. En el primer trimestre de 2026 se registraron más de 1.300 incidentes cibernéticos, con un incremento del 48% interanual en ataques de ransomware, cuya recaudación creció casi un 40% respecto al mismo período del año anterior. Los grupos criminales —cada vez más difíciles de distinguir de actores estatales— utilizan agentes de IA capaces de mapear superficies de ataque en minutos, generar campañas de phishing a gran escala y evadir herramientas de detección de forma autónoma. En paralelo, la operación ShinyHunters explotó una vulnerabilidad sin parchear en Oracle PeopleSoft para comprometer sistemas universitarios y corporativos en varios países, mientras que una campaña masiva de smishing suplantó más de 260 marcas en 72 naciones mediante páginas falsas de Cloudflare.

En el frente de las amenazas estatales, los grupos chinos Volt Typhoon y Salt Typhoon mantienen campañas de espionaje de largo aliento contra redes de telecomunicaciones, transporte y defensa en Occidente, en tanto que actores iraníes intensifican sus operaciones contra infraestructura crítica civil, incluidas plantas de tratamiento de agua en Estados Unidos. El Foro Económico Mundial advierte que el 64% de las organizaciones considera que los ciberataques actuales responden a motivaciones geopolíticas. Francia, por su parte, detectó actividad sospechosa en Tchap, su plataforma gubernamental de mensajería, evidenciando que ningún sistema de comunicaciones oficial está exento de riesgo. El denominado Shadow AI —uso de herramientas de inteligencia artificial sin control institucional por parte de empleados— emerge como vector de filtración no intencional de datos sensibles, agravando un déficit global de profesionales calificados en ciberseguridad que deja a organizaciones públicas y privadas crecientemente expuestas.

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