Emmanuel Macron confirmó el pasado martes, desde la base de Luxeuil, que Francia contará en 2035 con el misil hipersónico ASN4G, lo que marcará un hito estratégico en la evolución de su capacidad de disuasión nuclear aerotransportada.
La base aérea 116 de Luxeuil-Saint-Sauveur, ubicada en Alto Saona, retomará su rol nuclear y se convertirá en el emplazamiento del futuro misil hipersónico nuclear francés, el ASN4G, según lo anunció el presidente Macron.
Desarrollado desde 2014 por el fabricante MBDA en conjunto con Onera (Oficina Nacional de Estudios y de Investigaciones Aeroespaciales), el ASN4G (Arma Nuclear Aire-Tierra de Cuarta Generación) está diseñado para reemplazar al misil supersónico actualmente encargado de transportar la ojiva nuclear aerotransportada (TNA), el ASMPA (Misil Aire-Tierra de Alcance
Medio Mejorado), que constituye el componente aéreo de la estrategia disuasiva nuclear de Francia.
El ASN4G está previsto para convertirse, hacia 2035 y más allá de 2050, en “el símbolo de la renovación emprendida en la actualización de nuestra capacidad de disuasión nuclear”, afirmó el presidente francés.
¿Qué capacidades tendría el ASN4G?
Se da por hecho que este misil superará al menos la velocidad de Mach 5, y según ciertos expertos, podría incluso alcanzar Mach 6 o 7, lo que equivale a velocidades entre 7.400 y 8.600 km/h. Además, estará equipado con una notable capacidad de maniobra.
Su rango de acción también superaría los 1.000 kilómetros, lo que implicaría el doble del alcance del ASMPA. Esto permitirá lanzarlo desde una distancia más segura, reduciendo así la exposición tanto de la aeronave como de la tripulación encargada de su despliegue.
