Aunque los detalles específicos sobre la Bi12-61 no han sido revelados, se sabe que su capacidad destructiva supera ampliamente la de la bomba de Hiroshima, que tenía una potencia de aproximadamente 15 kilotones. Esto implica que la nueva bomba podría alcanzar una potencia cercana a los 360 kilotones.
El desarrollo de esta arma nuclear ha generado preocupación en la comunidad internacional, especialmente en un contexto de tensiones geopolíticas y debates sobre la proliferación de armas nucleares. Organizaciones y líderes mundiales han reiterado la importancia de avanzar hacia el desarme nuclear y evitar una nueva carrera armamentista.
Este anuncio se produce en un momento en que las relaciones internacionales están marcadas por desafíos en materia de seguridad y estabilidad global, lo que subraya la necesidad de diálogo y cooperación para prevenir conflictos nucleares.
(euronews)
