El norte de Chile se convierte hoy en el mayor teatro de operaciones aéreas de la región. Siete naciones despliegan cazas, drones y capacidades ciberespaciales en la quinta edición del Ejercicio Internacional Salitre 2026, que ya define estándares en América Latina.

A partir de este sábado, los cielos del norte grande de Chile vibran con un tipo diferente de actividad. La Fuerza Aérea de Chile (FACH) dio inicio hoy al Ejercicio Internacional Salitre 2026, su quinta edición y la más ambiciosa hasta la fecha, con la participación de siete naciones aliadas y un despliegue de medios que no tiene precedentes en la historia reciente de los ejercicios aéreos sudamericanos.

La base aérea Cerro Moreno, en Antofagasta, funge como cuartel general de operaciones. Las maniobras se extenderán hasta el 12 de julio en las zonas jurisdiccionales de la I y V Brigadas Aéreas —Iquique y Antofagasta—, abarcando un corredor estratégico que cubre el desierto de Atacama y el espacio aéreo adyacente al Pacífico.

La novedad que todos esperaban: el Gripen despega fuera de Brasil

El hito más relevante de este Salitre es también una primicia continental: la Fuerza Aérea Brasileña (FAB) despliega por primera vez en el exterior sus cazas F-39 Gripen E, el avión de combate más moderno de Sudamérica. Brasil envía cinco unidades de esta plataforma producida por Saab y Embraer, acompañadas por soporte logístico del KC-390 Millennium, también de fabricación nacional brasileña.

El Gripen E opera en Antofagasta frente a los F-16 Block 50 y MLU de la FACH, y junto a los F-16 y drones MQ-9 Reaper de Estados Unidos. El resultado es un escenario de alta exigencia tecnológica donde se pondrá a prueba la interoperabilidad entre plataformas de cuarta y cuarta generación plus en condiciones de teatro real.

Siete naciones, cinco dominios

Salitre 2026 no es un ejercicio de combate aéreo convencional. Por primera vez en la historia del ejercicio, las operaciones se estructuran de forma integrada en cinco dominios simultáneos: aire, superficie terrestre, superficie marítima, espacio y ciberespacio.

Las naciones participantes y sus principales medios son:

Chile (FACH): F-16 Block 50/MLU, F-5 Tigre III, A-29 Super Tucano, E-3D Sentry, KC-135E, C-130 Hercules, MH-60M Black Hawk

Brasil (FAB): F-39 Gripen E, KC-390 Millennium

Estados Unidos (USAF): F-16 Fighting Falcon, U-28A Draco, MQ-9 Reaper

Argentina (FAA): IA-63 Pampa III, C-130 Hercules

Colombia (FAC): A-29 Super Tucano, UH-60 Black Hawk, AH-60L Arpía IV

Paraguay (FAP): A-29 Super Tucano

Reino Unido (RAF): Participación con observadores y capacidades complementarias

El ejercicio se desarrolla sobre la base de un escenario ficticio de baja intensidad, donde una coalición multinacional debe restablecer condiciones de paz y facilitar el ingreso de ayuda humanitaria a una zona en conflicto. El diseño del escenario refleja las lecciones aprendidas de conflictos recientes y la doctrina de operaciones multidominio que está redefiniendo el empleo del poder aéreo a nivel global.

La FACH en el centro del tablero regional

Para Chile, Salitre no es solo un ejercicio de interoperabilidad: es una carta de presentación estratégica. La FACH conduce como nación anfitriona la coordinación de medios de cinco fuerzas aéreas con doctrinas, aeronaves y sistemas de mando distintos, lo que implica un desafío de integración C2 (mando y control) de alta complejidad.

La incorporación del dominio ciberespacial como eje transversal de las operaciones es quizás el salto doctrinal más significativo de esta edición. En conflictos contemporáneos, la capacidad de operar en —y proteger— el espectro electromagnético y las redes de datos se ha vuelto tan determinante como el número de aeronaves en vuelo.

Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *