Usando técnicas de inteligencia periodística abiertas, denominadas “Open Source Intelligence” o simplemente OSINT, El Radar identificó algunos de los programas de modernización más relevantes que el Estado chileno ha incorporado recientemente o busca incorporar en las Fuerzas Armadas, Carabineros de Chile, la Policía de Investigaciones, la Agencia Nacional de Inteligencia, el Ministerio de Seguridad Pública y el Sistema Integrado de Frontera (SIFRON), la iniciativa más ambiciosa de modernización tecnológica del Estado chileno en materia de seguridad,
Para periodistas, analistas, tomadores de decisión y empresas del sector, la información trabajadas con técnicas basadas en OSINT, constituyen una fuente de inteligencia abierta de enorme valor, porque, entre otras cosas, permiten detectar: nuevas capacidades que el Estado busca incorporar, identifica proveedores internacionales que intentan posicionarse, se pueden inferir cambios doctrinarios y operativos, permite detectar cuáles son las prioridades presupuestarias y las oportunidades de negocio que se están abriendo, entre otras cosas.
Una de las características del sector es mantener, en ciertos casos, un bajo perfil comunicacional o directamente por razones de seguridad nacional algunas adquisiciones o programas no se anuncian y en ese sentido, nosotros tampoco lo haremos.
Esta nota sobre adquisiciones y planes de renovación de capacidades busca aportar desde el trabajo sistematizado de la información, que se encuentra dispersa y a veces, de difícil acceso, en un contenido de consulta más accesible y que en su conjunto generen un mejor conocimiento del sector.
Aunque acá presentamos un escenario general, cada una de las adquisiciones y programas anunciados, está siendo monitoreado constantemente por nuestro medio y en la medida que cada proceso se vaya consolidando, iremos dando cuenta a través de notas con mayor profundidad, el alcance de cada operación.
En conjunto, estas adquisiciones muestran que Chile está evolucionando hacia un modelo de defensa y seguridad centrado en superioridad informacional, interoperabilidad y autonomía tecnológica. A nivel regional, el país consolida una posición de liderazgo en modernización institucional, integración de capacidades y desarrollo industrial de defensa, reforzando su capacidad de disuasión y su rol como uno de los actores con mayor sofisticación tecnológica de América Latina.
Armada de Chile: submarinos, buques y continuidad industrial
Reemplazo de los submarinos clase Scorpène
La Armada de Chile deberá definir durante los próximos años la sustitución de los submarinos SS-22 Carrera y SS-23 O’Higgins, incorporados entre 2005 y 2006.
El proceso ya genera interés de empresas como: TKMS (ThyssenKrupp Marine Systems) de Alemania, Naval Group de Francia, Hanwha Ocean de Corea del Sur, Saab Kockums de Suecia, Navantia de España y Fincantieri de Italia. Más que una compra de plataformas, el programa definirá el futuro de la capacidad de disuasión submarina y el rol de ASMAR en materia de soporte y transferencia tecnológica.
Escotillón IV y Política Nacional de Construcción Naval Continua
La estrategia de construcción naval continua contempla el desarrollo de nuevos buques multipropósito y la consolidación de ASMAR como un actor industrial de largo plazo. El objetivo es evitar con anticipación vacíos de capacidades y mantener un ecosistema nacional de construcción y soporte naval.
Futuro reemplazo de fragatas
Aunque aún no existe un programa formal, la Armada deberá planificar en la próxima década el recambio gradual de parte de su escuadra de superficie.
La renovación de los submarinos de la Armada de Chile constituye la decisión de disuasión más relevante de las próximas décadas, ya que preserva la capacidad de negar el uso del mar, proteger rutas comerciales y resguardar infraestructura crítica submarina, como cables y enlaces estratégicos. El programa Escotillón IV y la Política Nacional de Construcción Naval Continua consolidan a ASMAR como un polo industrial capaz de diseñar, construir y mantener buques complejos, reduciendo dependencia externa y fortaleciendo la autonomía tecnológica del país. El futuro reemplazo de fragatas permitirá sostener la capacidad de control marítimo y proyección naval en el Pacífico Sur, manteniendo a Chile entre las marinas más avanzadas de América Latina.
Fuerza Aérea de Chile: helicópteros, cazas y espacio
Proyecto Pantera
La Fuerza Aérea de Chile impulsa el Proyecto Pantera para reemplazar los helicópteros Bell UH-1H.
Entre los potenciales oferentes figuran Airbus Helicopters, Leonardo Helicopters y Bell Flight. Las nuevas aeronaves deberán operar en misiones de evacuación aeromédica, búsqueda y rescate, apoyo a catástrofes y operaciones en ambientes extremos.
Modernización de la flota F-16
La FACh continúa evaluando mejoras de aviónica, radar y guerra electrónica para extender la vida útil de su principal capacidad de combate.
Sistema Nacional Satelital y Centro Espacial Nacional
La consolidación del programa espacial chileno busca fortalecer la observación terrestre, el monitoreo de emergencias y el apoyo a operaciones de defensa.
El Proyecto Pantera de la Fuerza Aérea de Chile representa un salto en movilidad táctica y respuesta ante emergencias, al reemplazar helicópteros de más de medio siglo por plataformas modernas con mayor autonomía, capacidad de carga y operación en altura. La modernización de los F-16 extiende la vigencia del principal vector de superioridad aérea del país, manteniendo una capacidad creíble de defensa y disuasión regional. El Sistema Nacional Satelital y el Centro Espacial Nacional agregan una dimensión estratégica al dotar a Chile de observación terrestre soberana, con aplicaciones en defensa, monitoreo de fronteras, desastres naturales y gestión de recursos.
Ejército de Chile: blindados, logística y nuevas amenazas
Proyecto Cromo
Es un programa destinado a reemplazar los vehículos blindados Mowag por plataformas con mayor protección y movilidad. Posibles proveedores incluyen Patria Group y Oshkosh Defense.
Proyecto Alfil II
Es una iniciativa para renovar la flota de camiones tácticos y logísticos del Ejército.
Sistemas antidrones, guerra electrónica y ciberdefensa
Según registros de la Ley del Lobby muestran reuniones con empresas que ofrecen soluciones C-UAS, guerra electrónica y sensores avanzados. Lo que no necesariamente significa una compra inminente, pero es una señal de interés.
En el Ejército de Chile, el Proyecto Cromo permitirá reemplazar blindados con plataformas mejor protegidas y más móviles, adecuadas para escenarios de alta intensidad y operaciones combinadas. El Proyecto Alfil II moderniza la logística militar, un factor decisivo para desplegar tropas en el extenso territorio chileno y en situaciones de catástrofe. La incorporación de sistemas antidrones, guerra electrónica y ciberdefensa refleja una adaptación doctrinaria a amenazas emergentes, incorporando capacidades que hasta hace pocos años eran exclusivas de fuerzas de la OTAN y de grandes potencias.
Carabineros de Chile: digitalización de la operación policial
Bodycams y gestión de evidencia digital
La expansión de cámaras corporales y plataformas de resguardo de evidencia marca un cambio estructural en la gestión operativa. Empresas como Axon Enterprise han promovido soluciones integradas de captura, almacenamiento y análisis de registros audiovisuales.
Vehículos, drones y equipamiento especializado
Carabineros mantiene procesos periódicos de renovación de su parque vehicular y de adquisición de tecnologías para vigilancia y control.
Airbus H145: refuerzo aéreo para el norte de Chile
El nuevo helicóptero H145 fue destinado a fortalecer operaciones vinculadas a vigilancia de fronteras, persecución del narcotráfico, búsqueda y rescate, evacuación aeromédica y apoyo a procedimientos policiales de alta complejidad.
La incorporación de esta aeronave responde al aumento de la presión operativa en el norte del país, donde confluyen crimen organizado, tráfico de drogas, contrabando y migración irregular.
Licitación relevante en curso (ID 5240-49-LR26)
La Dirección de Compras Públicas de Carabineros publicó en abril de 2026 una licitación de alto monto (LR), evidencia de procesos de adquisición de escala significativa. El detalle técnico debe revisarse en la ficha del proceso, pero su magnitud indica una inversión relevante.
Drones y vigilancia aérea
Distintos proyectos regionales y licitaciones muestran continuidad en la incorporación de drones para apoyo a vigilancia y control territorial.
La modernización de Carabineros de Chile mediante bodycams, plataformas de evidencia digital y drones implica una transformación estructural de la función policial, basada en trazabilidad, control y análisis de datos.
La incorporación del helicóptero Airbus H145 fortalece la capacidad aérea en el norte del país y se convierte en un multiplicador de fuerza para vigilancia fronteriza, persecución del narcotráfico y evacuaciones aeromédicas. Esta capacidad sitúa a Carabineros en un estándar tecnológico comparable al de policías europeas y norteamericanas.
Policía de Investigaciones: inteligencia digital y ciencia forense
Plataformas OSINT y analítica avanzada
Reuniones con empresas como SAT Technology y DTS-ENAER muestran interés por soluciones de monitoreo de redes sociales, OSINT, georreferenciación y fusión de datos.
Dron táctico DJI Matrice 350 RTK
La PDI publicó la licitación ID 2981-4-LE26 para adquirir un vehículo aéreo no tripulado con especificaciones equivalentes al DJI Matrice 350 RTK, incluyendo accesorios y licencias para pilotos. Este tipo de plataforma permite vigilancia aérea, levantamiento de evidencia y apoyo a operaciones de investigación.
Comunicaciones, enlaces de datos y ciberseguridad
La licitación ID 2981-2-LR26 contempla la contratación de servicios de comunicaciones, enlaces de datos y seguridad informática, lo que confirma una prioridad institucional por modernizar la infraestructura tecnológica y fortalecer la resiliencia digital.
Programa BID VIII y Sistema Integrado PDI
La PDI mantiene abiertas licitaciones internacionales asociadas al programa financiado por el BID para implementar el Sistema Integrado PDI, destinado a unificar gestión de denuncias, investigación criminal, análisis forense e interoperabilidad con otras entidades públicas.
Complejo Policial y Laboratorio de Criminalística de Concepción
La licitación ID 825-3-O126, publicada en abril de 2026, contempla la reposición del cuartel y laboratorio regional de la PDI en Biobío, con dos edificios de 8 y 5 pisos, respectivamente. La inversión fortalece la capacidad científica y pericial de la institución.
Microscopio de comparación balística para el Biobío
El Gobierno Regional del Biobío entregó a la PDI un microscopio de comparación balística con una inversión superior a $221 millones, anunciado el 5 de mayo de 2026.
Permite realizar peritajes balísticos en la región sin trasladar evidencia a otras zonas del país, reduciendo tiempos de investigación y fortaleciendo la coordinación con el Ministerio Público.
Reuniones por Ley del Lobby
Registros de la Ley del Lobby muestran presentaciones de empresas, lo que no necesariamente se traduce en compras, pero se han establecido reuniones con empresas como SAT Technology y Synerjet a la PDI, enfocadas en OSINT y monitoreo de redes sociales, videovigilancia inteligente, también de helicópteros Leonardo para futuras adquisiciones y plataformas de mando y control.
En la Policía de Investigaciones de Chile, el Programa BID VIII, los drones tácticos, las nuevas plataformas OSINT y los laboratorios de criminalística representan un salto cualitativo en investigación criminal e inteligencia policial. La institución avanza hacia un modelo basado en integración de datos, analítica avanzada y fortalecimiento de la ciencia forense, reduciendo tiempos de respuesta y aumentando la capacidad de enfrentar crimen organizado, delitos financieros y amenazas transnacionales.
Ministerio de Seguridad Pública: nueva institucionalidad, nuevas prioridades
La creación del Ministerio de Seguridad Pública consolidó un marco institucional que impulsa inversiones en tecnología, análisis de datos y control territorial para enfrentar el crimen organizado. El análisis de estas señales permite identificar ocho tendencias principales: Defensa antidrones, inteligencia digital y OSINT, ciberseguridad, vigilancia satelital, renovación de movilidad táctica, construcción naval continua, infraestructura científica y forense, control fronterizo integrado.
En conjunto, estos proyectos muestran que Chile está transitando hacia un modelo de defensa y seguridad caracterizado por la superioridad informacional, la integración de sensores y plataformas, la interoperabilidad interagencial, el fortalecimiento industrial nacional y una adaptación doctrinaria a amenazas complejas.
Estas compras públicas no son simples procesos administrativos. Constituyen señales concretas de cómo el Estado prioriza recursos y capacidades.
Seguir estos antecedentes permite anticipar decisiones estratégicas antes de que se transformen en anuncios oficiales.
La creación del Ministerio de Seguridad Pública otorga conducción política y presupuestaria a una agenda de inversiones en tecnología, análisis de datos y control territorial. Su relevancia estratégica radica en que institucionaliza la seguridad como una política de Estado, con capacidad para coordinar a policías, inteligencia y autoridades civiles bajo una misma lógica de gestión.
Agencia Nacional de Inteligencia, ANI
Aunque la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI) mantiene gran parte de su actividad bajo reserva legal, existen señales públicas desde enero de 2026 que permiten identificar movimientos relevantes en materia de adquisiciones, contrataciones y modernización institucional.
La ANI está protegida por el artículo 38 de la Ley N.º 19.974, que establece el carácter secreto de gran parte de su información. Sin embargo, su portal de Gobierno Transparente publica datos agregados sobre compras y contrataciones, presupuesto, personal y honorarios, audiencias registradas en la Ley del Lobby.
Las reuniones declaradas en la Ley del Lobby contienen datos escuetos y normalmente pueden revelar presentaciones de proveedores tecnológicos, consultorías especializadas o intercambio con organismos públicos o privados.
El portal de Transparencia Activa incluye referencias a compras efectuadas dentro y fuera de Mercado Público. Estas adquisiciones pueden abarcar: software y licencias, equipamiento informático, servicios de telecomunicaciones, ciberseguridad, mantenimiento de infraestructura.
La descripción suele ser genérica y muchos antecedentes específicos permanecen reservados.
El año 2026 coincide con el impulso político a la modernización del Sistema de Inteligencia del Estado y con la discusión sobre mayores atribuciones y capacidades.
La modernización del Sistema de Inteligencia, aunque no constituye una compra específica, el debate sobre la reforma del sistema de inteligencia es el principal motor de futuras adquisiciones.
Las áreas con mayor probabilidad de inversión incluyen: análisis de grandes volúmenes de datos, monitoreo digital, ciberinteligencia, interoperabilidad con organismos militares y policiales y la protección de infraestructura crítica.
En 2026 asumió como director el vicealmirante (r) Ronald Mc-Intyre Astorga, lo que puede traducirse en ajustes organizacionales y tecnológicos.
La llegada de una nueva conducción suele coincidir con revisiones de capacidades, contratos y prioridades estratégicas.
Sí, existen indicios públicos desde enero de 2026 sobre actividad relevante en la ANI, principalmente en Ley del Lobby, contrataciones publicadas en Transparencia Activa y el análisis presupuestario. Aunque el nivel de detalle es limitado por razones legales, estas fuentes permiten identificar tendencias de modernización y anticipar futuras inversiones en inteligencia, ciberseguridad y analítica de datos.
La Agencia Nacional de Inteligencia (ANI), aunque bajo reserva legal, muestra señales de modernización orientadas a plataformas OSINT, monitoreo digital, ciberinteligencia y fusión de datos. Estratégicamente, esto implica el tránsito desde un modelo tradicional de análisis hacia uno basado en procesamiento masivo de información y alerta temprana, acercando a Chile a estándares contemporáneos de inteligencia estatal.
Proyecto Sifrón
El Sistema Integrado de Frontera (SIFRON) es la iniciativa más ambiciosa de modernización tecnológica del Estado chileno en materia de seguridad, ya que busca integrar en una sola arquitectura radares, cámaras térmicas, sensores terrestres, drones, sistemas antidrones, comunicaciones seguras y plataformas de mando y control para vigilar en tiempo real las zonas fronterizas.
Su relevancia estratégica radica en que no corresponde a una compra aislada, sino a un sistema interagencial que articula al Ministerio de Seguridad Pública, Ministerio de Defensa, Ejército de Chile, Fuerza Aérea de Chile, Armada de Chile, Carabineros, Policía de Investigaciones, Servicio Nacional de Aduanas y autoridades regionales. Esa convergencia lo convierte en el proyecto con mayor alcance institucional del país, porque combina capacidades militares, policiales, tecnológicas y de inteligencia para enfrentar amenazas como narcotráfico, contrabando, tráfico de migrantes y crimen organizado transnacional, transformando la frontera en un espacio de vigilancia persistente y coordinación operativa permanente.
En términos estratégicos, transforma el control fronterizo desde una presencia reactiva y dispersa hacia un sistema integrado basado en superioridad informacional, con impacto directo en la lucha contra narcotráfico, contrabando, tráfico de migrantes y otras amenazas transnacionales.
